jueves, 18 de enero de 2018


Una Espiritualidad Revolucionaria (Primera Parte)

por Ken Wilber integral life - 2 Noviembre 2016

Ken Wilber nos ofrece una visión general de su enfoque integral sobre el desarrollo y el despertar espiritual, señalando una importante distinción entre la inteligencia espiritual y la experiencia espiritual.

Ken Wilber

Hola amigos, soy Ken Wilber, y quiero decir que es un honor estar aquí con todos ustedes en esta conversación increíblemente importante. Puedo indicar lo que voy a ofrecerles en este diálogo en unas frases breves: Ahora tenemos pruebas convincentes en todo el mundo de que los seres humanos tienen al menos dos tipos muy diferentes de compromiso espiritual, dos tipos muy diferentes de espiritualidad, por así decirlo. Y sorprendentemente, en toda la historia, estos dos tipos nunca se han reunido para dar forma a una espiritualidad genuinamente unificada, comprensiva, completa y auténtica. (Y tenga en cuenta que estos dos tipos de compromiso se aplican realmente a todos los ámbitos de su propia vida, su propio ser y conciencia, ya sea en los negocios, la atención sanitaria, las relaciones, la educación de los hijos, el trabajo, etc. Así que si no es especialmente espiritual o religioso, por favor, permanezca atento, porque creo que encontrará esto absolutamente fascinante.) Pero aplicándolo a la espiritualidad, estos dos tipos principales de compromiso son, uno, algo que podría llamarse inteligencia espiritual, que es la forma en que pensamos e imaginamos o concebimos el Espíritu o la Realidad última. Y el otro puede ser llamado experiencia espiritual directa, o la manera en que directa e inmediatamente experimentamos la Realidad última. Así que, podemos pensar en ello, o podemos experimentarlo directamente. Hablar, o caminar. Y mi opinión es que ambos compromisos resultan igualmente importantes, ambos traen algo absolutamente crucial a la mesa de lo que llamamos religión o espiritualidad ― y de una manera que casi nunca se ha realizado.
Y hay algo más. La inteligencia espiritual está detrás de un camino que llamamos "Desarrollo" (Growing Up); y las experiencias espirituales directas van por un camino que llamamos "Despertar" (Waking Up). Así que los dos tipos básicos de compromiso espiritual disponibles para todos los seres humanos son el camino del Desarrollo espiritual y el camino del Despertar espiritual. Hablaremos de ambos, incluyendo algunas de las investigaciones verdaderamente sorprendentes e innovadoras de la última década, que revelan exactamente cómo interactúan estos dos caminos y por qué ambos son tan increíblemente importantes.
Y por cierto, por ahora, queremos decir "espiritual" y no "religioso", así que si estás cansado de la religión, creo que esto tendrá algo que decirte directamente, así que no lo apagues completamente todavía. (Pero finalmente también queremos incluir la religión, así que también hablaremos de cómo hacerlo).
Ahora la impresionante sorpresa ―y lo que realmente quiero enfatizar en todo esto― es que las etapas o pasos en el camino del Despertar han sido conocidos por la humanidad durante miles de años, remontándonos quizás a 50.000 años atrás con los primeros grandes viajes chamánicos. Pero los pasos o etapas en el camino del Desarrollo ―y el propio camino del Desarrollo― sólo han sido descubiertos hace unos 100 años y sólo se han estudiado realmente en relación con la espiritualidad en las últimas dos décadas. Esto ha sido demasiado reciente como para que el Desarrollo fuera incluido en alguna de las grandes tradiciones de sabiduría de la espiritualidad o Despertar. Y, de hecho, no hay una sola religión o sistema espiritual en ninguna parte del mundo que muestre una comprensión sofisticada de los pasos en el camino del Desarrollo. Esto significa que prácticamente todas las grandes tradiciones religiosas del mundo ―desde el sufismo hasta la cábala, las religiones indígenas, el budismo, el vedanta y el cristianismo contemplativo― son deficientes en cualquier comprensión de lo que llamamos el camino del "desarrollo espiritual". Por supuesto, todas ellas tienen ideas muy convincentes acerca de lo que significa algo llamado "Desarrollo"; pero son deficientes en cualquier comprensión de las etapas específicas del despliegue de lo que técnicamente llamamos Desarrollo, que fue sólo introducido hace cien años y realmente sólo se ha investigado y estudiado en las últimas décadas.
El descubrimiento de estas etapas de Desarrollo constituye uno de los descubrimientos verdaderamente más grandes y más profundos sobre el crecimiento y desarrollo humano que jamás haya ocurrido. Así que voy a tratar brevemente de describir este camino del Desarrollo, sus pasos o etapas recién descubiertos, por qué es tan profundamente importante, y por qué cualquier camino espiritual ―incluyendo incluso caminos muy eficaces del Despertar ― que prescinde de estas etapas del Desarrollo son realmente un acercamiento incompleto a una espiritualidad plena. No es una exageración decir que este es verdaderamente un punto pivotante revolucionario en la historia espiritual de la humanidad, donde podemos, por primera vez, crear una espiritualidad que incluya completamente tanto el Desarrollo como el Despertar. Y veremos directamente lo que eso significa.
Mi último punto es simplemente enfatizar lo que acabo de decir: en realidad no ha habido ni un solo sistema espiritual ―premoderno, moderno o posmoderno― que haya incluido a ambos, el Desarrollo y el Despertar. Durante toda la historia de la humanidad, hemos estado practicando uno u otro de esos caminos de auto-despertar y auto-realización ―y eso significa que en realidad nos hemos estado preparando para ser personas parciales y fragmentadas― y en general, lo hemos logrado. Pero con esta nueva comprensión, tenemos la creación de lo que es verdaderamente una nueva comprensión espiritual revolucionaria, y una nueva forma de practicar la propia espiritualidad. Y esta es una visión tan avanzada o evolucionada de la espiritualidad, que es diferente a cualquier cosa que hayas visto en esta área. Y apuesto que aquellos de ustedes que han tenido problemas con las formas convencionales de la religión o la espiritualidad, encontrarán esta versión completamente aceptable, incluso emocionante. Así que si usted no está haciendo algo más urgente, permítame invitarle a relajarse, a poner los pies en alto, y escuchar un poco. Sinceramente creo que lo encontrará fascinante. Vamos a ver lo que usted piensa.
Por lo tanto, permítame comenzar explicando el punto al que me acabo de referir, a saber, que los detalles específicos del camino del Desarrollo sólo se descubrieron hace unos 100 años, y que realmente ha sido sólo en las últimas décadas que ha sido aplicado a la espiritualidad o incluso a los acontecimientos de la vida en general, incluyendo la medicina, los negocios, la educación, la política, el coaching, etc., a través de docenas de áreas diferentes. Todos ellos han sido profundamente cambiados y promovidos por una aplicación de esta recién descubierta comprensión del Desarrollo, en general lo que llamamos un "Enfoque Integral". Y repito, incluso si no está interesado en la espiritualidad, estos nuevos hechos tendrán un impacto directo en casi cualquier área que le interese. Y estos nuevos descubrimientos no son ni siquiera un nuevo paradigma: son un paradigma cruzado, en el que se tejen docenas y docenas de paradigmas individuales en una supervisión verdaderamente abarcadora y global. Y por cierto, me disgusta exagerar tanto como a usted, pero sinceramente no puedo pensar en otra palabra que describa esta situación excepto "revolucionaria" ― estamos considerando una nueva y radicalmente revolucionaria espiritualidad, una hecha para el mundo post-moderno. Así que vea si esto termina teniendo sentido para usted.
Bueno, así que aunque los hechos recién descubiertos que acabo de resumir se aplican a prácticamente todas las disciplinas humanas importantes, se supone que esto es una breve discusión sobre una nueva espiritualidad, o de qué manera estos descubrimientos se aplican y alteran directamente nuestras nociones tradicionales de religión y espiritualidad. Así que ahora voy a limitar mi enfoque a la espiritualidad, y voy a dar un breve resumen, bastante simple y fácil (espero) de la exhaustiva investigación que se ha hecho para descubrir estos nuevos hechos ― cómo se aplican a la espiritualidad, cómo pueden ser aplicados por usted a su propia conciencia y a su propia experiencia de vida, y por qué, en el ámbito de la espiritualidad, este Enfoque Integral resulta ser de hecho tan revolucionario.
Para mostrar cuánto afecta profundamente el Desarrollo a nuestra espiritualidad, comencemos con un hecho simple pero verdaderamente desconcertante: ¿Alguna vez se ha preguntado cómo, a lo largo de la historia, la religión casi siempre ha afirmado ser (y a menudo ha sido) la fuente más grande de amor, compasión y sensibilidad moral; y sin embargo es también, casi sin duda, la fuente más grande de odio, asesinato, tortura y guerra? ¿Cómo podrían las mismas experiencias espirituales o de Despertar causar resultados tan dramáticamente diferentes? Simplemente no tiene sentido que la religión haga ambas cosas, ¿verdad? Hoy vemos lo mismo, donde la religión impulsa, por una parte, las formas grotescas del terrorismo, el asesinato, la tortura, las decapitaciones y la guerra (todo en el amoroso nombre de su Dios); y sin embargo, por otro lado, impulsa a líderes como Martin Luther King, la Madre Teresa, Nelson Mandela, el obispo Desmond Tutu y el Dalai Lama? ¿Cómo puede la religión activamente e inequívocamente producir ambas cosas?
Bueno, la respuesta es, de acuerdo con esta nueva investigación, que los individuos que han avanzado en el camino del Desarrollo casi siempre tienen una experiencia de Despertar al Espíritu amorosa, afectuosa, sincera, abarcadora; y sin embargo los que están en un punto bajo del camino del Desarrollo en cambio casi siempre experimentan un impulso de poder egocéntrico que energiza el odio, la tortura y el asesinato, y siempre, como hemos dicho, todo se hace en nombre de su Dios.
Entonces, ¿cómo es posible que suceda eso? ¿Cómo podrían estas etapas de Desarrollo determinar algo así? Bueno, hay que aclarar que en esta primera etapa de nuestra conversación, en la que no hemos introducido demasiados hechos sobre esta área, voy a tomar un par de atajos para darle un rápido y simplificado ejemplo de cómo sucede esto. Como veremos más adelante, hay un par de docenas de modelos reales de la naturaleza y las etapas de este proceso de Desarrollo. En realidad publiqué un libro llamado Psicología Integral, en el que incluí gráficos en los que había más de 100 modelos diferentes de este proceso de Desarrollo. Y tan diferentes como lo eran todos, lo interesante era que la gran mayoría de ellos tenía los mismos niveles básicos o niveles de Desarrollo. Algunos modelos tenían algunas etapas más, algunos unas pocas menos, pero el mismo nivel básico continuaba apareciendo una y otra vez. Y enseguida voy a dar un resumen muy rápido de estos niveles para que pueda verlos directamente.
Pero para esta sección introductoria, voy a usar un modelo bastante simple, que tiene sólo cuatro etapas principales de Desarrollo. Estos son una versión condensada de los niveles básicos más usuales que la mayoría de los modelos tienen; pero son un resumen perfectamente válido de ellos, y como son tan simples, son una muy buena introducción. Este modelo de Desarrollo al que me refiero es el presentado por Carol Gilligan. Gilligan se convirtió en una conocida feminista con su libro In a Different Voice, donde sugirió que los hombres y las mujeres razonan en términos diferentes ―con una voz diferente― cuando se trata de problemas morales. Los hombres tienden a pensar en términos de autonomía, derechos y justicia, y las mujeres tienden a pensar en términos de relaciones, atención y responsabilidad. Y como la mayoría de los modelos morales en ese momento ponían a las relaciones como en un nivel medio de desarrollo moral y la autonomía en los niveles superiores, parecía que los hombres ―que enfatizaban la autonomía― estaban generalmente en niveles morales mucho más altos que las mujeres; y las mujeres ―que razonaban relacionalmente― se hallaban en niveles mucho más bajos de desarrollo moral. Huelga decir que esto molestó a Gilligan (y a la mayoría de las mujeres pensantes, por cierto), hasta que Gilligan se dio cuenta de que tanto hombres como mujeres pasaban por los mismos niveles de desarrollo moral, pero cada uno razonaba de una manera diferente ―"con una voz diferente"―, y cuando eso se comprendió, esencialmente, entonces al igual que muchas mujeres alcanzaron los niveles más altos de desarrollo moral con su propia voz también los hombres lo hacían con su propia voz. Esta era una visión enormemente liberadora para las mujeres. Y porque tanto hombres como mujeres se desarrollan a través de estas 4 etapas principales (con una voz diferente), vamos a poder aplicar de manera uniforme y justa un nuevo descubrimiento sobre estas etapas de Desarrollo: es decir, que la etapa en la una persona se encuentra en este proceso de Desarrollo determina la manera en que interpretará y por lo tanto experimentará su mundo, incluyendo su mundo espiritual. Es decir, puedes tener una poderosa experiencia de Despertar, pero la interpretarás de acuerdo con la etapa de Desarrollo en la que te encuentras, y estas etapas difieren profundamente una de otra, así que en realidad obtienes una espiritualidad diferente en cada etapa de Desarrollo. Y ese es uno de los descubrimientos revolucionarios. Pensabas que sólo había una versión de tu religión o espiritualidad; cuando en realidad hay cuatro versiones muy diferentes ― y con mayor precisión, hay de 6 a 8 versiones muy diferentes. Así que vamos a ver exactamente cómo sucede, y creo que comenzará a ver por qué esto es tan importante.
Así que las 4 etapas principales del Desarrollo moral que todos los seres humanos atraviesan, pero como son descritas aquí especialmente con voz femenina, son, según Gilligan, la etapa 1, que ella llama egoísta, la mujer se preocupa sólo por sí misma (nosotros también llamamos a esta etapa "egocéntrica", que significa narcisista o estar centrado en uno mismo). En la etapa 2, a la que Gilligan llama atención o cuidado, la mujer extiende su atención o cuidado de sí misma a todo un grupo (de un "yo" a un "nosotros" ― familia, clan, tribu, nación, miembros de una familia religiosa o partido político y así sucesivamente ); y la mujer se identifica con este grupo (o grupos) y extiende la atención o cuidado de sí misma a todos los miembros del grupo, pero hay una división aguda entre este grupo de mi gente frente a todos esos otros grupos de personas ajenas y diferentes, así que hay un fuerte "nosotros contra ellos" en esta etapa (denominamos esta etapa "etnocéntrica" ​​o centrada en el grupo, y también es etnocéntrica en el sentido negativo que, al identificarse sólo con un grupo y sus características, tiende a excluir a todos los demás grupos, por lo que tiende a ser racista o sexista o homofóbico o xenófobo, y así sucesivamente. Desde el punto de vista religioso, esta es la creencia en un "pueblo elegido" que tiene el único Dios verdadero y así sucesivamente). Ese tipo de creencia parcial y prejuiciada desaparece en la siguiente etapa importante, la tercera, que Gilligan llama no solo "atención", sino atención universal ― la mujer extiende el cuidado o atención de su grupo a todos los grupos (el paso del "nosotros" a "todos nosotros", una etapa que también llamamos "centrada en el mundo" o mundocéntrica, global o centrada en todos los seres humanos). Y finalmente, en la etapa 4, que Gilligan llama integrada, la mujer integra en ella las voces masculina y femenina, para producir un ser humano total y completo. (A esta etapa integral, otros desarrollistas también la ven como la expansión de la identidad y el cuidado moral de todos los humanos a todos los seres ― a la cual también llamamos "kosmocéntrica").
Por lo tanto cada uno de nosotros crece y se desarrolla desde egocéntrico a etnocéntrico y desde mundicéntrico a kosmocéntrico ―desde el "yo" al "nosotros" al "todos nosotros" y a "todos los seres"― las crecientes y cada vez más inclusivas etapas de Desarrollo. Y a medida que nuestra identidad se hace cada vez más y más grande, trataremos con cuidado moral y preocupación a aquellos con quienes nos identificamos, y así cuanto más crecemos moralmente, más seres queremos cuidar y tratar moralmente, y por consiguiente nos moveremos desde cuidar solo de mí mismo, a preocuparme por los de mi grupo, por los de todos los grupos o por todos los humanos, por todos los seres y por toda la vida sin excepción.
Así que si usted es cristiano, y tiene una poderosa experiencia ―quizás un sueño― de ver a un ser de luz, y siente una unidad de amor y felicidad con esa luz y el universo entero, ¿cómo interpretará exactamente esa experiencia? Podría muy bien interpretar a este ser de luz como siendo Jesucristo mismo. Pero, ¿cómo de precisa es su experiencia?
Si estás en la etapa 1, una etapa egoísta o egocéntrica, podrías pensar que tú mismo, y sólo tú, eres ese ser de luz, que tú mismo eres el verdadero Jesucristo. Así que esta experiencia de Unidad final representada por Jesucristo te está ocurriendo a ti y sólo a ti, y tú estás en el centro de todo, tú mismo solo eres Cristo. Nuestras instituciones mentales están llenas de gente con esa creencia.
Pero si has pasado a la etapa 2, la etapa de atención etnocéntrica, pensarás que este es el Salvador de tu grupo especial, porque tu grupo es el pueblo elegido, y esta experiencia de Unidad religiosa está disponible sólo si aceptas a Jesús como tu salvador personal. Incluso si te sientes uno con todo, pensarás que es sólo la gente de tu grupo elegido la que puede tener esta experiencia de una manera real y verdadera. Tu interpretación de la absoluta necesidad de aceptar a Jesucristo como tu salvador ―tu certeza absoluta de esa interpretación― anulará tus sentimientos de unidad. Todavía sentirás unidad, pero sólo tu pueblo elegido puede unirte a ti en eso. Si es una versión extrema de esta etapa, pensarás que es tu deber convencer directamente o incluso coaccionar a los no creyentes para que acepten a este único y verdadero Dios ―y ahora tienes la verdad experiencial directa de este único y verdadero Dios― y por lo tanto "adelante soldados cristianos, marchemos a la guerra" se convierte en tu tema musical. Es posible que te veas involucrado en la violencia directa en nombre de tu Dios, ya seas un bautista del sur que bombardea clínicas abortivas, o te unas a una guerra religiosa como la increíblemente virulenta que ocurrió entre católicos irlandeses y protestantes o está ocurriendo entre hindúes y paquistaníes, o participar en el terrorismo directo como ISIS o al Qaeda, o el grupo terrorista budista que arrojó el gas sarín venenoso en el sistema de metro de Tokio. En cada uno de estos casos, se cree que uno y su grupo son los únicos que tienen acceso al Dios único y verdadero, o a la Realidad última o al único Camino espiritual real, y todo el mundo es una especie de incrédulo infiel o víctima no iluminada; y es tu trabajo convertirlos o ejecutarlos.
Ese tipo de motivación llega a su fin en la siguiente etapa, la etapa 3, la atención universal o la etapa mundocéntrica. Si has llegado a esta etapa en tu Desarrollo, procurarás tratar a todas las personas de manera justa, independientemente de su raza, color, sexo o credo religioso. Has pasado de "nosotros" a "todos nosotros", y por lo tanto tu preocupación moral se ha extendido de un "nosotros" etnocéntrico a un "todos nosotros" mundicéntrico. Comenzarás a ver a Jesucristo, no como al único Hijo de tu único Dios, sino como a un Instructor Mundial entre otros Instructores Mundiales, cada uno de los cuales tiene algo profundamente importante para enseñarnos. Este es realmente un paso muy difícil de dar en la inteligencia espiritual de una persona ― ¿quieres decir que Jesús no es el único salvador? ¿No es el único Hijo de Dios, que murió en la cruz por nuestros pecados? ¿Cuál es la cuestión? Bien, la cuestión es Despertar, y el Espíritu no ha dejado ni a una sola cultura donde quiera que se encuentre sin la capacidad para esa realización plena. Si eres cristiano, puedes pensar cosas como, por citar a un santo, "Todo lo que es verdadero, quienquiera que lo diga, es del Espíritu Santo" ― y eso está bien, sólo significa que TODAS las religiones tienen algún tipo de acceso a esa verdad, no sólo tu religión. Pero si no estás en una etapa mundocéntrica en tu desarrollo, ésta será una idea que será totalmente ajena para ti, porque tu cognición funciona solamente hasta la etnocéntrica. Así que ten en cuenta que esta etapa de Desarrollo ¡es en realidad un nivel bastante raro de creencia espiritual! Ten en cuenta que no fue hasta el Concilio Vaticano II, hace unas pocas décadas atrás, que la Iglesia Católica reconoció que una salvación igualmente genuina estaba disponible en otras religiones además del catolicismo ― la primera vez en sus dos mil años de historia que lo había hecho, pasando de una etapa etnocéntrica de Desarrollo espiritual a una etapa mundocéntrica de Desarrollo. Y el intento de tratar a todas las personas de manera justa, independientemente de su raza, color, sexo o credo, significó que, cuando esta etapa apareció por primera vez en la escena mundial hace unos 300 años, cada nación mundocéntrica en todo el planeta prohibió totalmente la esclavitud, la primera vez en toda nuestra historia que algo así había sucedido (incluso los indígenas tenían esclavitud). También surgió la revolución francesa y americana, con el intento de quitar el poder a una monarquía y aristocracia etnocéntrica, y ponerlo en manos de una democracia mundocéntrica. El número total de cambios fue extraordinario.
Y esto no es algo de menor importancia en la escena mundial: entre un 60-70% de la población mundial de hoy día todavía se encuentra en etapas etnocéntricas (o inferiores) de Desarrollo. Y en muchos casos se encuentran en esas etapas etnocéntricas por parte de religiones que no han pasado de ser etnocéntricas a mundocéntricas y, por lo tanto, congelan a sus propios seguidores a permanecer en el mismo punto de desarrollo atrofiado que ellas mismas tienen. Así que este paso de la inteligencia espiritual etnocéntrica a la inteligencia mundocéntrica es una de las transformaciones más importantes que enfrenta la humanidad en cualquier parte de este planeta.
Porque si estás en esa etapa mundocéntrica, y entonces tienes una experiencia directa y plena de Despertar radical o de unidad, no la limitarás sólo a tu grupo o a tu pueblo elegido, reforzando así tu certeza etnocéntrica de que poseéis el único Dios verdadero. En lugar de eso te darás cuenta o interpretarás que esta experiencia significa que esta unidad está disponible para todos los seres humanos en todas partes, independientemente de su raza, su color, su sexo o su credo religioso. Esto también te permitirá darte cuenta de que Jesucristo no era el Hijo Único de Dios, sino que probablemente fuera un gran Maestro Mundial entre otros muchos profundos Maestros Mundiales. Y eres libre de elegir a cualquiera de esos Maestros que desees. Pero por diversas razones intuitivas y profundas, sientes una profunda conexión con este Maestro, lo cual es absolutamente perfecto (al igual que otros pueden sentir una fuerte conexión con Buda o Shankara o Lady Tsogyal).
Y entonces, si además de esa interpretación mundocéntrica que proviene de esta etapa superior de Desarrollo en la inteligencia espiritual, también tienes una experiencia directa de esta total-unidad en un genuino Despertar ―que es el ejemplo del que estamos hablando ahora―, sin duda sentirás una unidad directa o incluso una identidad directa con tu Maestro escogido, en este ejemplo, Jesucristo de Nazaret, y sentirás que tu corazón y Su Corazón palpitan el mismo latido, aman el mismo Amor, atienden la misma atención, que viene de la misma Fuente. Y esta experiencia muy probablemente incluirá el sentido profundo de una unidad perfecta con todos los seres humanos ―independientemente de si han elegido el mismo Maestro o no― y aún sentirás el tú más profundo que mira a través de los ojos de todos y cada uno de ellos, que escucha con los oídos de todos y cada uno de ellos, que toca con las manos de todos y cada uno de ellos y probablemente sentirás también una unidad con el mundo entero. Esta experiencia Unitaria de Despertar, interpretada a través de una lente de Desarrollo mundocéntrica, que incluye a todos los seres humanos, será una experiencia de una unidad mundocéntrica global, sin que una sola alma ―santa o pecadora, cristiana o no―quede fuera.
Y esa parte es fundamental. Esta misma unidad o experiencia unitaria de Despertar puede ser ―y casi cada minuto es― interpretada a través de una lente egocéntrica (donde yo solo soy la Realidad última), o a través de una lente etnocéntrica (donde sólo mi pueblo elegido tienen un verdadero acceso a esta salvación), o ahora, a través de una lente mundocéntrica (donde todos los pueblos, en todas partes y en todo momento) tienen acceso a este Solo Sabor radical. Y aquí, en esta etapa mundocéntrica en tu inteligencia espiritual, esta experiencia no está disponible sólo para quienes aceptan el mismo Maestro que tú tienes y no está abierta a otros. La religión que tú has elegido, entre cientos de otras, no solo Dios tiene oídos para ella y da Su bendición especial sólo a ella. Sentirás una unidad directa, una solidaridad profunda, con todas las personas en todos los lugares en todo momento. Podrías sentir directamente que eres el Espíritu de Vida mismo, mirando a través de los ojos de todos y cada uno de los hombres, mujeres y niños del planeta, y no sólo a través de los ojos de tus compañeros creyentes. E indudablemente no estarás dispuesto a coaccionar a aquellos que no eligieron a tu Maestro particular y su versión del Espíritu, y mucho menos a torturarlos, decapitarlos o asesinarlos. Tu experiencia espiritual directa de Unidad ahora es interpretada de manera mucho más adecuada y precisa a través de una lente que es en sí misma mundocéntrica, que incluye a todos los seres humanos, y no sólo a mi grupo especial y elegido, con el infierno eterno (o al menos una interminable no-salvación) esperando a todos aquellos desgraciados que en su ignorancia tomaron la decisión equivocada. Y esto es en realidad una transformación profunda en el Desarrollo, porque entonces, por primera vez, una profunda experiencia de Despertar de pura Unidad o Unicidad o No-dualidad no te cementará en tu creencia de que tú y tus compañeros creyentes son los únicos que Dios escuchará, y por lo tanto, por primera vez en la historia, una armonía global real y paz mundial se convertirán en una realidad, una auténtica realidad.
Y este es un problema urgente y asombrosamente profundo porque, recuerda, alrededor del 60% de la población mundial no cree en eso ― ellos están en niveles etnocéntricos o inferiores. Y de ahora en adelante, es culpa de la religión.
Finalmente, un pequeño pero creciente número de personas se han trasladado hacia las etapas integradas o integrales del Desarrollo, y como la etapa Integral tiene cabida en sus mentes para absolutamente cada cosa y acontecimiento que existe, es la etapa más radicalmente incluyente y global de Desarrollo que aún tiene que emerger en la evolución. Sólo alrededor del 5% de la población mundial se encuentra en esta etapa Integral de desarrollo, pero cambia literalmente todo. Es la primera etapa verdaderamente inclusiva, omnímoda y totalmente no marginadora de la historia de la humanidad. Cada etapa previa de Desarrollo piensa que su verdad y sus valores son la única verdad real y los únicos valores que existen, y todos los demás son infantiles, torpes, o simplemente erróneos. Sin embargo esta etapa Integral cree que todas las etapas anteriores tienen al menos algún tipo de importancia y significado, cada una de ellas es una etapa o nivel principal del Desarrollo general de un ser humano, y ninguna puede ser omitida o eliminada (lo cual es muy cierto). Y es a partir de esta etapa que una experiencia de Despertar puede ser interpretada con mayor autenticidad, porque entonces será una verdadera consciencia de Unidad completa, y no sólo una egocéntrica o etnocéntrica, sesgada o prejuiciada, fragmentada y distorsionada interpretación de esa experiencia última de Despertar.
Por lo tanto, cuando hay una experiencia directa de Despertar a la unidad, y ese Despertar a la Unidad es interpretado por una etapa de Desarrollo completamente integrada, entonces descubro una directa unidad y solidaridad con todos los seres, grandes y pequeños, altos y bajos, jóvenes y viejos, humanos y no humanos. Y eso no significa sólo que tengo un poderoso sentimiento de unidad general con todo. Significa que específicamente siento una unidad con todas las cosas, acontecimientos y seres en todas partes ― (soy) uno con cada hombre, cada mujer, cada niño, cada gorila, cada pino, cada arrecife coralino, el agujero de ozono, todo el calentamiento global, cada quark y protón y neutrón, el último desastre nuclear, cada víbora y serpiente de cascabel, cada guerra en cualquier parte, cada gota de lluvia y copo de nieve ― las supernovas nacen todas en mi corazón, la tierra es la sensación de mi cuerpo, el sol la luz en mi cerebro ― ya no veo las montañas, yo soy las montañas; ya no siento la lluvia, yo soy la lluvia; ya no toco el árbol, yo soy el árbol, todos ellos.
(Cuando se hace referencia a la verdad última o a la realidad infinita, que es el Fundamento de literalmente Todo Ser ― tanto Adolfo Hitler como la Madre Teresa son perfectamente iguales en el Fundamento de Todo Ser, simplemente porque ambos existen, pero también existe la verdad relativa del reino manifiesto y finito, y en ese reino hay algo como el bien frente al mal, hay cosas que están definitivamente mal en este mundo y que necesitan ser abordadas con urgencia ― y esto indudablemente incluye los desastres ambientales, las injusticias culturales y los crímenes sociales, y en este ámbito, si la Madre Teresa y Adolfo Hitler entraran en la habitación, la acción correcta sería agarrar un arma y volarle la cabeza a Adolfo, pero eso no significa que no participe plenamente del Fundamento de Todo Ser, o de lo contrario nunca habría existido en primer lugar. Esta es simplemente otra razón por la que queremos combinar el Desarrollo, que hace interpretaciones relativas con la mente finita, con el Despertar, que nos da acceso al Fundamento último de Todo Ser en una pura Conciencia unificada. La combinación de una experiencia de la Realidad última con una interpretación procedente del nivel más avanzado del razonamiento finito, nos da las soluciones más morales y más adecuadas a los problemas que puedan surgir. Esta es la experiencia más profunda, más real y más inclusiva que un ser humano pueda tener, interpretada por la etapa de Desarrollo más inclusiva y más abarcadora que ha evolucionado hasta el momento.)
En resumen, nuestras experiencias de Despertar son interpretadas según la etapa en que nos encontramos en nuestro Desarrollo ― egocéntrico, etnocéntrico, mundicéntrico, Integral o Kosmocéntrico. Y es precisamente por eso que todo el proceso de Desarrollo es tan importante. Como acabamos de ver, ¡la misma experiencia espiritual será interpretada de maneras dramáticamente diferentes dependiendo de cada etapa!
Y esto explica exactamente la pregunta que planteamos al inicio de esta presentación, a saber, cómo es posible que la misma experiencia espiritual de una consciencia de Unidad final puede ser interpretada de manera totalmente diferente, incluso totalmente contradictoria. Esto explica precisamente el porqué la religión ha sido, a lo largo de toda la historia humana, la fuente tanto de la mayor cantidad de amor, atención y compasión, y la mayor causa de odio, asesinato, tortura y guerra. Una experiencia directa de la consciencia de Dios, para alguien profundamente establecido en una etapa etnocéntrica, donde hay un único Dios verdadero, un nosotros-salvados frente a un ellos-malditos, interpretará a ese Dios como suyo y sólo suyo (y así la jihad, la "santa coerción", por cualquier nombre y en cualquier idioma, se convierte en el deber principal de tal creyente), mientras que esa misma experiencia de Unidad, para alguien que se encuentra en una etapa verdaderamente mundocéntrica o incluso Kosmocéntrica, interpretará a ese Dios o Unidad final como el absolutamente inclusivo, omnipresente y omnímodo Fundamento de Todo Ser, sin excepción, y trabajará en favor de la verdadera unificación humana y divina, humana y ecológica, humana y todos los seres, humana y el universo entero, una asombrosa y sola Unidad sin costuras, pero no carente de rasgos, que es la Fuente, la Meta y la Condición siempre-presente de cada uno de los seres sentientes que existen.
Es así como, históricamente, la misma religión ha variado por todas partes en cuanto a lo que realmente revela a los seres humanos individuales ― cada uno de esos seres humanos se encontraba en una etapa diferente de Desarrollo y, por lo tanto, cada uno de ellos ha interpretado y experimentado esa religión en formas profundamente diferentes (desde la egocéntrica y etnocéntrica ―trayendo animosidad, odio, división y guerra― hasta la mundocéntrica y kosmocentrica ―trayendo paz, unidad, amor y armonía).
Y hasta hace apenas 100 años, no teníamos ni idea de cómo o por qué esto estaba ocurriendo. Pero ahora lo sabemos. Y ahora conocemos las principales etapas de crecimiento en el Desarrollo espiritual, y sabemos cómo producir y estudiar cada una de esas etapas ― además de las antiguas y bien conocidas etapas en el camino del Despertar. En otras palabras, tenemos la capacidad, por primera vez en la historia, de dirigir la religión en el sentido que permita que sus aspectos verdaderamente más inclusivos, abarcantes y auténticos sean transmitidos a todos los individuos. Es decir, por primera vez tenemos una manera de abrazar ambos, el Desarrollo y el Despertar en nuestros compromisos espirituales, produciendo así una religión que realmente traiga armonía universal, solidaridad y unidad, una verdadera armonía que una a todos los seres humanos, no dividiendo a los seres humanos como ahora ocurre casi siempre; y también uniendo a todos los seres humanos con el resto del universo en evolución, sanando esa catastrófica brecha entre el ser humano y la naturaleza que ahora está amenazando la vida entera de todos los seres en este planeta. Y una experiencia de Despertar por sí sola no es suficiente para producir eso ― no si es interpretada en términos egocéntricos o etnocéntricos.
Vale la pena repetirlo: no importa si uno tiene la más alta experiencia posible de Despertar si se está interpretando desde el nivel más bajo disponible de Desarrollo. Toda esa división, fragmentación, separación y ruptura ha sido impulsada por las etapas del proceso de Desarrollo a las que todas decididamente les faltaba las unidades y verdadera plenitud mundocéntrica y kosmocéntrica, y en vez de eso ponían una patética rebanada de realidad una contra otra ― humanos contra humanos, humanos contra la naturaleza, humanos contra una verdadera Divinidad omnipresente, humanos en contra de su propia Condición más verdadera y profunda. Este estado de existencia masivamente fracturado puede ahora ser sanado de verdad, y no sólo mediante algún tipo de sentimentalismo sensiblero de la nueva era (sin ofender), sino real y auténticamente en las dimensiones más profundas de la existencia misma. Y eso, sí, es revolucionario.

jueves, 11 de enero de 2018

La naturaleza del pensamiento

por Jean Klein
Jean Klein
Nuestra verdadera naturaleza es quietud más allá de toda complementaridad. Es presencia sin devenir. En la ausencia de devenir hay integridad y absoluta tranquilidad. Esta tranquilidad es el terreno propio de toda actividad. La actividad de pensar, como toda actividad, está fundada en la totalidad. La tranquilidad es el continuo en el que el pensar aparece y desaparece. Lo que aparece y desaparece está en movimiento. Es energía extendida en el espacio y el tiempo. El pensar, la energía, se representa a sí mismo en discontinuidad pero, dado que surge y muere en la quietud, fundamentalmente no es otra cosa que esta presencia más allá del pasado, presente y futuro.
Lo que generalmente llamamos "pensar" es un proceso de la memoria. Es proyección construida sobre lo ya conocido. Todo cuanto existe, todo cuanto se percibe, es representación para la mente. El pensar secuencial, el pensar racional o científico, por tanto, comienza con una fracción, una representación. Este pensar fraccionario nace de la idea condicionada de que somos entidades independientes, "yos", "personas". La noción de ser alguien condiciona todo otro pensar porque la persona sólo puede existir en la repetición de la representación, en la confirmación de lo ya conocido. El cerebro tiende aquí hacia la constante representación. La memoria es la originadora de la idea de ser una entidad continua. En última instancia, pensar es defensa contra la muerte del ego. ¿Quién eres tú cuando no piensas? ¿Dónde estás cuando apartas tu mirada del pensar? Pensar es generalmente un modo de escapar de tu totalidad, en la que no hay ningún sujeto pensador.
Cuando la profundamente arraigada idea de una entidad personal, un pensador, alguien que intenta o hace, está ausente, el pensar tiene lugar todavía, como antes, en sucesión utilizando la memoria, pero ahora este funcionamiento está firmemente arraigado en el fondo global: totalidad, esencia, no dualidad. En la ausencia de un pensador, el pensar se libera de todo lo que es personal. No hay objetivo, ni motivo, ni anticipación, ni intención, ni voluntad, ni deseo de concluir, etc. No hay interferencia psicológica alguna ni referencia a un centro. El pensar liberado de esta memoria surge del momento mismo; es siempre nuevo, siempre original. El pensar aquí no provoca la situación; la situación provoca el pensar y aporta su propia conclusión. Todo movimiento intencional, fragmentario, debe cesar antes de que el todo pueda operar. En tanto que haya movimiento en una dirección, la totalidad no podrá encontrar su propio camino. Cuando el pensamiento científico o racional está fundado en la presencia, tiene un resultado completamente distinto. Nunca puede ser monstruoso.
El pensamiento liberado de la memoria es verdaderamente creativo. Todo pensamiento es una explosión que se manifiesta y una implosión que es reabsorbida en el silencio. El deseo de ser revelado y de ser ocultado es la Danza Cósmica, juego sin motivo por el placer de jugar. El verdadero deseo no es otra cosa que esto. Cualquier otro deseo es sólo una deformación, y un anhelo inconsciente, de este deseo fundamental. La esencia del pensar es este divino juego. El pensamiento creativo jamás empieza con lo ya conocido, con una representación. Nace y muere en apertura y utiliza la mera memoria funcional para su expresión. Allí donde no hay ningún pensador, solamente hay un canal para la función de pensar. En este funcionamiento, toda representación está conscientemente fundada. Cuando la presencia se mantiene en el pensar, el nombre no está divorciado de la forma como sucede en el pensamiento mecánico, que es conceptual y abstracto. El "pensamiento" creativo es un júbilo de ser.
Al tomarnos a nosotros mismos por entidades separadas hemos olvidado nuestro propio terreno y nos hemos identificado con una idea, una proyección de individualidad. No son las infinitas expresiones de silencio las que constituyen el problema o causan complicaciones, sino nuestro olvido de la fuente de toda expresión. Esta separación de nuestra verdadera naturaleza nos lleva a un falso vivir. No permitimos que la expresión se disuelva sino que la cristalizamos y, después, nos identificamos con ―y nos perdemos en― esta cristalización. A través de esta objetivización se crea lo que nosotros llamamos "el mundo". Tomamos la existencia por la vida misma. Pero la vida no tiene principio ni fin. El verdadero vivir es juego, gozo sin objeto.

martes, 9 de enero de 2018

Ocho mitos sobre el despertar espiritual

por Steve Taylor13 de noviembre de 2017
Despertar espiritual
Uno de los objetivos de mi libro The Leap es aclarar exactamente lo que significa ser espiritualmente despierto. A través de mis años de investigación sobre este tema, me he dado cuenta de que muchas de las ideas y suposiciones comunes sobre este estado ―algunas de las cuales solía yo mantener― simplemente no son ciertas. Existe una gran confusión sobre el "despertar espiritual" o la "iluminación" en general. Muchas personas tienen el impulso de "despertarse", pero no están completamente seguras de hacia dónde se dirigen, o cómo llegar allí.
Parte de esta confusión es el resultado de las innumerables formas en que tantas tradiciones diferentes interpretan el concepto. Si le preguntaras a cientos de diferentes maestros espirituales o autores espirituales cómo definirían "despertar" o "iluminación", probablemente obtendrías cien respuestas diferentes. Mi objetivo es aclarar algo de esta confusión identificando con mayor precisión las características del despertar y estableciendo exactamente lo que significa vivir en ese estado.
También es importante para terapeutas, médicos y otras personas con profesiones relativas a la curación tener una comprensión más clara del despertar espiritual. Cuando ocurre repentina y dramáticamente, el despertar puede ser un proceso difícil, que involucra trastornos psicológicos y, a veces, incluso físicos. Aquellos que no tienen experiencia en prácticas o tradiciones espirituales pueden estar confundidos acerca de lo que les está sucediendo a ellos, o a su paciente o cliente. Las personas en un proceso de despertar necesitan todo el apoyo y la comprensión que podamos brindarles para poder negociar los desafíos de esas etapas iniciales del despertar. Los familiares y amigos pueden pensar que el ser querido que esté despertando se está volviendo psicótico e innecesariamente los derivan a tratamientos psiquiátricos, como medicamentos, que pueden obstaculizar el proceso de despertar. Cuanto mayor sea el conocimiento sobre las características del despertar, es menos probable que esto suceda.
Otra razón por la que necesitamos una comprensión más clara es que nos da un medio para distinguir entre el falso y genuino despertar. Como los maestros espirituales no están regulados, siempre ha habido un problema con las personas engañadas o explotadoras que se instalan como "gurús" y explotan a los seguidores vulnerables. Pero si tenemos una idea clara de lo que realmente significa estar "despierto", entonces debería ser más fácil identificar a los maestros fraudulentos o engañados.
Así que permítanme resaltar ocho mitos comunes sobre el despertar y luego explicar por qué creo que son falsos.
Nº 1: El despertar es inusual.
Este es uno de los mayores malentendidos sobre el despertar, y que yo mismo solía creer. Cuando comencé mi investigación, me sorprendió lo fácil que era encontrar casos de personas que habían despertado. Y eso sigue siendo cierto. Estoy continuamente sorprendido por la gran cantidad de ejemplos con los que me encuentro ― las personas despiertas que encuentro por casualidad o sincronicidad, y las personas que se ponen en contacto conmigo para decirme que han pasado (o están pasando) por la misma experiencia.
En la mayoría de los casos, son personas que no pertenecen a ninguna de las tradiciones espirituales o saben muy poco sobre ellas. A menudo son personas ordinarias que buscan una comprensión del notable cambio que han experimentado. En consecuencia, estoy seguro de que hay miles de personas más que han experimentado este cambio (en su mayoría debido a una intensa perturbación psicológica) y aún tienen que darle un sentido, o incluso contarle a alguien sobre ello, por temor a ser malinterpretadas.
Nº 2: El despertar es extraordinario.
Las personas que experimentan el despertar a menudo se sorprenden de lo ordinario que parece, de lo natural y fácil que parece. Se siente completamente familiar, incluso si no tenemos ningún recuerdo de haberlo experimentado antes. De hecho, cuando despertamos, es nuestro modo normal de estar "dormido al volante" lo que parece peculiar y antinatural. Este estado de sueño se siente aberrante en su discordia, constricción y visión sombría y limitada de la realidad. Cuando despertamos, tenemos la sensación de regresar a casa al lugar donde deberíamos estar desde el principio.
Nº 3: El despertar nos hace pasivos e inactivos.
¿Las personas despiertas simplemente no se sientan y meditan todo el día, inmersas en su propia dicha? Es cierto que las personas despiertas disfrutan mucho más de ser que de hacer. Sin embargo, aunque pueden pasar mucho más tiempo que otras personas "sin hacer nada", también pueden ser extremadamente activos.
El aumento de la actividad generalmente se expresa a través de la creatividad o el altruismo ― y a veces ambos. Las personas despertadas que son artistas tienden a ser extremadamente prolíficas. Autores despiertos como D.H. Lawrence, Walt Whitman y William Wordsworth escribieron miles de poemas, con una energía creativa casi inagotable. Esta prolífica creatividad es posible porque hay poca interferencia entre la propia mente del artista despierto y la fuente de creatividad trascendente.
También hay muchos ejemplos de personas despiertas que han realizado esfuerzos altruistas con una energía y determinación increíbles. Uno de los mejores ejemplos es Florence Nightingale, quien creó de forma eficaz la enfermería profesional moderna, fundando muchos hospitales y preparando a decenas de miles de enfermeras. Ella también inició muchas otras reformas sociales, revolucionando por completo los planteamientos de la atención médica y la sanidad. Como escritora prolífica también, era famosa por su energía infinita, que se hizo conocida como el "poder Nightingale". Pero lo que menos se sabe de ella es que fue una persona profundamente espiritual que escribió varios libros sobre misticismo cristiano.
Nº 4: El despertar revela que el mundo es una ilusión.
En el despertar, el mundo en realidad se vuelve más real, en parte en el sentido de que se vuelve más tangiblemente real y vivo, más vívido y poderoso ahí, pero también en el sentido de que se infunde con el espíritu. En el despertar, nos damos cuenta de que no hay dualidad, ni materia ni espíritu, ni materia ni mente. Nos damos cuenta de que el mundo físico y el mundo espiritual son uno, sin distinción. El mundo está gloriosamente infundido de espíritu y gloriosamente real.
Nº 5: El despertar revela que el yo es una ilusión.
Una metáfora que se puede usar para describir el proceso del despertar es la de la ola y el océano. En nuestro estado de ensueño, nos vemos como olas individuales, separadas de todo el océano. Pero cuando despertamos, nos damos cuenta de nuestra unidad con el océano, de que somos el océano. Hemos surgido de él y siempre somos parte de él. Sin embargo, esto no significa necesariamente que perdamos nuestra identidad como ola. Podemos tener una identidad como ola al mismo tiempo que formamos parte del océano ― al mismo tiempo que somos el océano. Todavía podemos funcionar como individuos, con cierto grado de autonomía e identidad, al mismo tiempo que somos uno con todo el universo. Se podría decir que el despertar no significa no-yo tanto como nuevo yo.
Nº 6: El despertar ocurre espontáneamente. No puedes hacer un esfuerzo para despertar.
De acuerdo con este punto de vista, las prácticas y caminos espirituales no son efectivos porque seguirlos implica hacer un esfuerzo para despertar y trabajar hacia un objetivo. Después de todo, el esfuerzo es egoico por naturaleza. Quiere decir que si te esfuerzas entonces fortaleces el ego, lo que significa que te aleja más del despertar. Buscar la iluminación es inútil y contraproducente.
Sin embargo, no toda búsqueda espiritual es egoica de esta manera. Hay un impulso mucho más arraigado y orgánico para despertar, que no proviene del ego, sino de la parte más profunda de nuestro ser. Este impulso de crecimiento y expansión nos trasciende por completo como individuos; es un impulso evolutivoque en realidad tiene cientos de millones de años. El impulso que muchos millones de personas sienten para explorar las enseñanzas espirituales y seguir prácticas y caminos espirituales es, en la mayoría de los casos, una expresión del mismo impulso dinámico que ha impulsado a los seres vivos a volverse más complejos y conscientes desde los comienzos de la vida en la Tierra. Es un impulso para expandir e intensificar la consciencia y progresar a un estado más integrado y de mayor funcionamiento, que es exactamente lo que ha estado sucediendo en todas las formas de vida que tenemos ante nosotros durante millones de años a través del proceso de la evolución.
Nº 7: Las personas despiertas viven en un estado continuo de felicidad y alivio, libres de todo sufrimiento y dificultad.
Independientemente de una sensación general de alivio y otros aspectos del bienestar ―como un sentido de apreciación y libertad del aislamiento del ego y el parloteo mental― las personas despiertas generalmente no viven vidas de felicidad perfecta y continua.
Esto es particularmente cierto en las etapas iniciales después del despertar repentino. Esos momentos pueden estar llenos de confusión y perturbación, lo que puede tardar años en resolverse y desvanecerse. Pero incluso después de que el despertar de una persona se haya estabilizado e integrado, aún pueden surgir dificultades. La persona despierta puede no estar completamente libre de conflictos psicológicos. Los rasgos negativos de la personalidad, como la falta de confianza en uno mismo o la tendencia a los celos o la culpa, pueden ser "arrastrados" desde su estado anterior y pueden tardar un tiempo en disiparse. Las personas despiertas aún pueden experimentar cierto grado de "negatividad reactiva", por ejemplo, irritarse con el comportamiento de otras personas, sentirse molestos por problemas familiares o de relaciones, o preocuparse por problemas de salud o financieros. El despertar no erradica automáticamente los rasgos de la personalidad, ni erradica todos los problemas.
"Cierto grado" es el punto importante, por supuesto. Las personas despiertas pueden no estar completamente libres de negatividad, pero ciertamente están más libres de ella. Desde luego es menos probable que se vean afectadas negativamente por acontecimientos externos y son menos propensas a reaccionar habitualmente a las circunstancias de sus vidas.
Nº 8: El despertar es el punto final de nuestro desarrollo. Es la culminación de nuestro desarrollo.
El despertar se representa a veces como el final de nuestro viaje, como un destino y una culminación. Cuando alcanzamos la iluminación, seguramente estamos a salvo en casa, al otro lado del río. Hemos alcanzado un estado de plenitud y seguramente no queda otro lugar donde ir. ¿Por qué querríamos ir a otro lado?
Pero en realidad, el despertar no es el final del viaje sino el comienzo de uno diferente. No es el final del camino sino un cambio a un camino diferente. Las personas despiertas continúan desarrollándose. Continúan encontrando nuevos recursos dentro de sí mismas, descubren nuevos potenciales y energías y desarrollan nuevos aspectos y profundidades de sus relaciones consigo mismas, con otros seres humanos y con el mundo en general.
 
Steve Taylor
Steve Taylor es autor de varios libros sobre psicología y espiritualidad, incluyendo The Fall: The Insanity of Human History and The Dawning of New Era y The Calm Center: Reflections & Meditations for Spiritual Awakening. Durante seis años ha sido incluido en la lista de la revista Mind, Body, Spirit dentro de las "100 personas espirituales más influyentes". Su nuevo libro imprescindible es The Leap: The Psychology of Spiritual Awakening, publicado como una Eckhart Tolle Edition (con un prólogo de Eckhart). Es profesor titular de psicología en la Universidad de Leeds Beckett, Reino Unido... / Más info

viernes, 22 de diciembre de 2017

La mente pura es morada de libertad

por Consuelo Martín
Libertad
La purificación de la mente, de la que también se ha hablado en nuestra tradición, no consiste simplemente en abandonar unas ideas profanas y asumir otras religiosas. Juan de la Cruz decía que se llegaba a Dios por la nada. La mente pura está vacía —como dicen los budistas, es vacío—; en eso consiste la purificación, no en prescindir de las ideas que son contrarias a la ideología que practico y mantener las que me son favorables. Actualmente, el conjunto de ideas condicionantes de la época podría considerarse la religión imperante. Cuando estamos hablando de la libertad no existen diferenciaciones. Hablamos de la libertad frente a cualquier grupo o ideología, sea ésta una religión organizada o sean las doctrinas modernas que están organizadas o desorganizadas de otra manera. El restringirse en el molde de una religión es nefasto; y el querer abarcar muchas cosas en estado caótico, también. Ahí donde no hay libertad, no aparece el verdadero orden, al que aludía Krishnamurti, la armonía que anhelamos.
Cuando la acción tiene su origen en la inspiración y pasa por una mente libre de prejuicios no se encuentra con las obstrucciones del pensamiento, no se entretiene en ellas; se expresa espontánea, deja libre a los demás y deja libre a quien actúa. No está exigiendo nada hacia fuera, ni tampoco hacia dentro. Ahí no hay recuerdo del pasado, no hay compulsión de lo que hay que hacer o no. Solo el acto de compararse con otras personas ya ensucia y deteriora la mente, la impurifica.
La mente tiene que estar absolutamente libre de todo prejuicio, idea, comparación o duda. Y cuando la mente está así, queda libre de emociones, porque las emociones se crean justamente a la sombra de la Verdad, en la confusión del pensamiento. A partir de las creencias imaginarias que tengo, son mis emociones. Es inevitable y funciona automáticamente: a tal creencia corresponde tal emoción. Si veo la raíz del error, desaparece la creencia y con ella se disuelve esa emoción.
Liberarse de las creencias es la verdadera purificación de la mente. Y cuando se hace surge el vacío mental a través del cual la Luz puede atravesar. En el momento en que la Luz pasa no hay nada más que hacer, el ser humano ya no tiene más conflicto de intereses; de hecho nunca tiene nada por lo que preocuparse; al encender su luz interna, la acción surgirá iluminada. La conducta es una interrelación, una acción compartida. La vida va empujándonos hacia un lado u otro, y cada cual va moviéndose según su comprensión.
El ser humano no es una entidad que elige ser responsable de las situaciones que se van sucediendo. La responsabilidad es otra cosa. Cuando ya no se toma en cuenta la mente pensante se empieza a ser responsable no solo de ciertos actos, no solo de lo cercano o de quienes nos rodean, sino de toda la humanidad, de la naturaleza, del cosmos. Pero esa responsabilidad no es compulsiva, no acaba siendo una exigencia que nos angustia, sino que es un estar interpenetrado, es un compartir constante, un dar gracias a todos por todo: las plantas, el sol, la naturaleza... Si viviéramos así no habría que crear teorías ni promulgar leyes para defender a los animales o a los árboles; pero esa libertad no es posible mientras internamente no vivamos en ese lugar donde se siente que no hay separación.
Todos los seres estamos respirando el mismo aire, compartiendo la misma atmósfera; por un lado la contaminamos y por otro lado estamos respirándola, lo que supone sufrir enfermedades. Seguimos contaminando el ambiente con ondas electromagnéticas emitidas por sofisticados aparatos tecnológicos, y luego tratamos de resolver los problemas analizando el cerebro para ver qué sucede. ¿No sería mejor dejar en estado natural ese cerebro? Parece que no podemos, porque el lugar donde nos encontrarnos en la conciencia es un lugar equivocado. Y todo lo que brota de ahí es contradictorio: aunque en esta época, efectivamente, estamos deseosos de curarnos, al mismo tiempo estamos haciendo todo lo que nos enferma. ¿Qué locura es ésta? Falta descubrir ese lugar desde donde podemos abrazar toda la manifestación divina, todas las personas, todos los seres vivos, todos los minerales, los seres que llamamos no vivos, pero que son también vivos de otra manera, toda la conciencia creadora de universos.
Todo es Conciencia; y solo desde la identificación con Ella podrá surgir el respeto a los demás seres humanos, a los niños que no se pueden defender, a los ancianos que tienen algún deterioro en su organismo, a las personas que no piensan como yo; respeto a quienes no son mi familia, a quienes viven en países remotos, a toda la humanidad, a la naturaleza, a los animales, a los árboles; respeto a todo. Desde una visión lúcida, esta actitud respetuosa brotaría espontáneamente, pero ahora, incluso con buena voluntad, tratando de resolver algunos de los problemas relevantes que se van originando, se van creando conflictos. Aun cuando haya buena voluntad de analizar y pensar qué vamos a hacer, nos encontramos que para respetar unos ámbitos no se están respetando otros porque el análisis mental no llega a la verdad totalizadora y seguimos resolviendo unas cosas en detrimento de otras.
Seamos lúcidos, profundicemos, purifiquemos nuestra mente, pongámonos a contemplar, lo que no consiste en quedarnos inmóviles durante horas, pensando. Lo podemos hacer siempre que notemos la demanda interior, aunque cuando estemos en soledad, en la naturaleza o con personas en contemplación será más favorable.
Poco a poco nuestra mente se irá tornando contemplativa en todo momento; no se tratará de ejercitar una disciplina, no consiste en desarrollar algo a base de repetir determinados actos; tal proceso sería mecánico, y la libertad a la que aspiramos, pura lucidez, no puede serlo. La lucidez no llega como consecuencia de la repetición de unos actos, sobreviene por inspiración, es sagrada, como decían los antiguos. La palabra sagrada deja al pensamiento sin saber qué hacer. ¿Qué quiere decir que algo es sagrado? Que la mente pensante no sabe cómo abordarlo, que no lo puede controlar, que no lo comprende. Eso es lo que significa sagrado.
Desde el lugar sagrado de la conciencia, donde no existe esa ilusión de separatividad, todo es sagrado porque todo es expresión de Aquello. Y al sentir su Presencia ya no tengo deseos. únicamente siento avidez cuando me creo que una cosa es buena para mí y la otra es mala, que con esto voy a ser feliz y con lo otro no. Si ya vivo en ese lugar sagrado donde la plenitud y la libertad son mi naturaleza, no tengo que hacer algo para conseguir ser libre o para ser feliz. Si ya descubro ese lugar sagrado, donde no hay separación, no tengo que tratar de mejorar las relaciones. Esta es la Verdad; nos parece demasiado grande comparada con las ideas adaptadas a la talla de la mentalidad pensante de esta época, que encontramos en los medios informativos.
Muchas veces señalamos que no hay que adaptarse a las personas; verdades como esta de la filosofía perenne, tan abstractas, casi no las entiende nadie porque habitualmente se busca otra cosa. Pero no importa lo que las personas quieran o dejen de querer, porque en realidad no hay personas; lo único que hay es Conciencia, y esa Conciencia sagrada en el tiempo se manifiesta en múltiples formas humanas que aparecen y desaparecen. Solo aquella Conciencia permanecerá, y esto es lo Real en nosotros corno seres humanos.
De ahí que vayan deshaciéndose una cantidad de compromisos, exigencias, preocupaciones de quedar bien o de qué pensarán los demás. Todo eso cae rápido ante la contemplación de la Verdad; pero inmediatamente surge el miedo: si los demás no piensan bien de mí, no voy a encontrar un trabajo adecuado; si no me quieren, me van a dejar solo; cosas así. Cuando aparece el miedo, lo tengo que mirar a la cara, tranquilamente: ¿qué haré si pierdo mi empleo, si no tengo dinero, si no me quieren? En seguida, el pensar me lanza al futuro imaginado.
Miro el miedo, y ¿qué me encuentro? Está fundamentado en una creencia falsa: la suposición de que soy un ser separado de la totalidad, alguien menesteroso, ajeno a la Inteligencia. Puede ser que este cuerpo necesite alimento y otros cuidados; pero como señalaba Jesús: mira los lirios del campo, tienen todo lo que necesitan, el sol, el aire; no se preocupan por vestirse tanto como nos preocupamos los seres humanos, y sin embargo están expresando la belleza de manera auténtica.
La confianza en la Vida inteligente consiste en darse cuenta de que no estamos desgajados de la unidad, que nuestro Ser no es esta persona limitada que está encerrada en un cuerpo, con un temperamento, con unas peculiaridades según nuestra educación, herencia de nuestros padres, etcétera. Eso es lo que no somos, eso es lo que aparece en el tiempo y desaparecerá. Entonces, ¿qué es lo que somos? En una sola palabra: lo Infinito; no se puede definir. Y si somos lo Infinito, ¿dónde queda ese miedo? Si empiezo a darme cuenta de que lo que soy no tiene límites, el miedo desaparece. El temor está incluido en la creencia de que soy una persona aislada, extraña ante los demás, y que tengo que defender mis derechos. Cuando no soy una persona, ya no tengo que defender derechos, ni hacer lo que yo necesito para . No tengo que preocuparme de que los demás me respeten, me valoren. Al salir del lugar no respetable del pensamiento, allí todo es respetado y abrazado, inmerso en Libertad.
Por eso, por supuesto, no soy libre para hacer unas cosas u otras. La Libertad auténtica no es esa libertad utilitaria que conocemos; no se trata de ser libre para poder hacer lo que antes no estaba permitido a las mujeres, o a una u otra determinada clase social. Antes no teníamos libertad, ahora sí; esa supuesta libertad que disfrutamos es la libertad para destruirnos, no es la verdadera libertad. La Libertad es siempre desconocida para el lugar habitual en donde nos encontramos. No se ve, pasa inadvertida. A quien busca la libertad por fuera le pasa desapercibida esa Libertad. Cuando no tratas de ser libre, sino que ya eres Libertad, todas las acciones brotan libres, armoniosas y pacíficas, porque tampoco la paz se puede buscar desde el pensamiento. Es algo muy distinto a lo que esperábamos, pues ya no es libertad para hacer, sino para Ser.
Si una persona dice o cree que es libre, ¡cuidado con ella porque puede hacer barbaridades!; pero si una persona es Libertad, en torno a ella habrá armonía y serenidad. Bajo la consigna de tener libertad, ya sabemos cuántas atrocidades se han cometido, sufrimiento colectivo y sufrimiento individual. No es esa la libertad que estamos investigando, no es esa la plenitud que anhelamos en lo profundo de nosotros. No anhelamos la liberación para esta persona limitada que está en el tiempo, y que no es nada más que un constructo de la mente que la crea y la disolverá. Si somos algo, somos Aquello, y Aquello es Libertad; de lo contrario, soñamos que somos.
Todo lo que aparece, lo palpable, lo que parece real, lo que se constata con los sentidos sobre lo que se han construido tantas ciencias diferentes y lo que dura en el tiempo, no es la realidad. Está hecho de la realidad porque no hay otra cosa, pero no es sino manifestación limitada de la Realidad. La Realidad es infinita, no tiene limitaciones. Allí no hay separaciones; por eso allí hay Libertad. Cuando me siento separado, ya no puedo ser libre: unos me molestan y otros me agradan; estos favorecen mis intereses Y aquellos los perjudican. En el momento en que me siento un ser separado ya no hay libertad para .
La liberación consiste en poner de manifiesto mis creencias ocultas; ver que las creencias no las tengo yo, sino que ellas me tienen a . ¿Basta solamente con descubrirlas? Podríamos decir que después de descubrirlas hay que eliminarlas, pero se eliminan viéndolas, al poner ahí el foco de la conciencia. Si todavía no se han ido, si están escondidas en algún rincón, habría que seguir mirando mejor y vigilar momento a momento. En un instante de inatención empiezo a construir, sin darme cuenta, todo el edificio de lo falso. En el momento en que ya no puede pasar la Luz porque hay un obstáculo —y estamos tan habituados a ello, que no lo percibimos— comienza y continúa la construcción de lo falso, y a partir de ahí todo el psiquismo que conocemos: miedo, agresividad, preocupación y dudas. No soy libre.
Desde la mirada inteligente de la mente pura no tiene sentido tratar de eliminar la agresividad o procurar ser más amable. Si hay un error en la mente, una creencia falsa que ocasiona esa agresividad, el que me fuerce a ser amable con los demás para que no salga esa agresividad no resuelve la situación. Cuando hay una creencia interna falsa, la expresión es desarmónica; y si intento cambiar la expresión externa —por ejemplo, no ser agresivo o ser buena—, aquella creencia errónea que no ha sido eliminada reaparecerá, quizá de una manera todavía peor que la anterior. Algo falso está ocasionando una vida inauténtica.
Vayamos directos a contemplar lo que somos, la lucidez, que es el origen de toda manifestación limpiará nuestra mente de creencias. Cuando somos más conscientes, estamos más vivos, hay pureza en nuestra mirada, hay amor en nuestro sentir. Vivimos contemplando lo Eterno, vivimos en la Libertad.